Vamos a tener que parar nosotros el tren

Leo ayer con estupefacción que Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M, se ha visto forzada a abandonar Madrid a causa de amenazas de muerte recibidas contra su persona (puedes leer la noticia aquí).

Es alucinante cómo un grupo pretendidamente político, usando el doblepensar, abusa de las “malas artes” que denunció en el otro grupo político (mejor dicho, en los demás grupos políticos). Les aseguro yo que, en Barcelona, contra una guerra ilegal, la cabeza de la manifestación llegaba a Tetuán y la cola aún estaba en Passeig de Gràcia/Diagonal. Saquen cuentas. Los pancarteros estaban bastante diluídos. Y no vestían de Armani.

Pero lo que me cabrea es cómo no hay diálogo, cómo no pretenden jamas establecer puentes: desde sus escaños difaman, escupen, se comportan como críos de colegio, y exhortan a la confrontación. A mí me están dañando algunas amistades. Eso, señorías, señorías que no se merecen ese nombre, eso no se lo pienso perdonar.

Tampoco que insulten a una madre que ha mostrado tanto coraje y que, en la comisión, dijo bien claro que con el dolor no se juega. Sean maduros. El camino es difícil; pero en nuestra mano está el respeto. Cosa que, por decirlo claro, Jiménez Losantos perdió por una letrina.

Lo gracioso es también esa memoria selectiva: ¿Piden que no se olviden ciertos atentados, y sin embargo que olvidemos lo que pasó en la Guerra Civil? ¿Se acuerdan de Lerroux? Yo, la verdad, con argumentos demagógicos sin razonamiento alguno detrás, como las últimas declaraciones de Fraga, alucino con que haya aún una base de 10 millones de votantes. ¿Acaso se lo creen a pies juntillas? En serio, mi sensación de déjà vu con los mítines de Lerroux es muy fuerte. Quizá sea por eso que la derecha no desea la memoria histórica. No quieren aprender de esos errores. Este tren hay que pararlo.

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El centro desnortado

No tan sólo interesante, sino revelador artículo de quien fuese quizá el mejor Ministro de Trabajo de la España post Transición. Y no, no es un ministro del PSOE, sino Manuel Pimentel, miembro del que fuese el gobierno del PP del centro, el PP que quisiera volver a ver en este país: el que no se apropia de las víctimas del terrorismo para intentar volver a las dos Españas, el que entiende la democracia como un juego donde prima el diálogo y no las posturas radicales, enconadas, encontradas; el que tiene una concepción social y económica que no comparto, pero que no condena y demoniza a gente que, como yo, piensan diferente.

El asalto de las hordas cyberdarkianas a Gigamesh

Pocos, o casi nadie, preveían el asalto sufrido el viernes a la librería. Cienes y cienes de aficionados al género fantástico abalanzándose sobre ese precioso pack retractilado con los dos volúmenes en que se tuvo que dividir Tormenta de espadas, tercer título de la Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin.

Y ahí estuvimos, prestos a sacar algunas fotos para nuestra web, o para los files de la lista de correos. Pero quisiera dejar aquí estas tres fotos, donde un montón de amigos que nos encontramos a través de cyberdark (gracias, Cyber) nos reunimos para regocijarnos (y ayudar un poquito a nuestra nómina) y hacer un poco de pesas con un libro que pesa algo así como kilo y medio.

Por favor, cyberdarkianos que aparecéis en la foto, ¡numeraos!

Dos noticias tan buenas como el verano en Invernalia

Aparte de los problemas que un módem USB para ADSL provoca cuando tienes que configurar un PC (en concreto, el mío) para hacer de pasarela a una pequeña oficina (los detalles de por qué semejante idiotez los desgranaré un poco más adelante. Sí, podéis adivinarlo: nuestro IPS es Wanadoo), dos buenas noticias nos han alegrado la mañana en el despacho.
1. Esta tarde nos han llegado los ejemplares para servicio de prensa de Tormenta de espadas.
2. George R.R. Martin ha anunciado en su página web que ya se puede dar por acabado (a falta de los últimos retoques y demás) el siguiente título de Canción de Hielo y Fuego: A Feast for Crows.
Os comunico estas noticias como fan de Martin, de alguien que ha quedado rendido ante la aparente sencillez de su prosa; aparente, porque pocas lecturas se hacen tan fluídas si bien, como dice Cristina Macía, hay que quitarse el sombrero ante el oficio de un hombre que tiene siempre la palabra justa en el momento adecuado. Aparente, porque pocos autores son capaces de generar imágenes tan fieles y tan vivaces.
Para quien no haya aún leído ningún libro de Martin, puede empezar con Muerte de la luz para deshacerse de unos cuantos tópicos sobre la ciencia ficción. Una pequeña joya, una obra maestra que, por desgracia, pasó desapercibida en su momento, pero que contiene una de las historias de amor más tristes y, a la vez, mejor tratadas de las que he leído.
Pero si estás leyendo estas líneas, quizá sea porque estabas buscando información sobre Canción de Hielo y Fuego. No, aquí no pienso decir nunca cuándo va a estar Festín de cuervos 😛 Si queréis preguntar (y dadnos cancha, por los dioses antiguos y nuevos; ni siquiera ha salido aún Tormenta a la venta, ni el proceso es tan fácil como algún desnortado comenta en foros), al correo de la editorial.

Y por si alguien no se lo creía… lo que sostengo en las manos es un ejemplar de Tormenta de espadas 😛
Posted by Hello

Cosas que hacer para no perder la memoria

Fenomenal día de playa: hoy en la Barceloneta hemos compartido unas horas de sol y agua con vendedores de cocos, tatuadores ambulantes y “cervesa, fanta, colaaguafrescaa”; y también con un banco de medusas, detritus varios de las colectoras que la corriente ha arrastrado hasta la orilla y las sempiternas colillas que brotan de la arena como champiñones.

Curiosa anécdota: dos gitanas vendiendo pareos y otras prendas, gritando “pareooos, guapaaa; que me los quitan de las manoos. ¿Quieres un pareo, presiosa?”. Y, un momento después, se gira a su compañera, y la conversación captada ha sido algo así como:

-Ei, baixem per aquí, que anirem millor.
-Vale. T’has fixat la paia aquella? S’ha quedat amb els cinc euros?
-Sí; és que, avui en dia, no et pots fiar de ningú.

No, no estaban practicando; era su lengua. Y es que los tópicos son contrarios a la mente abierta.

Allí, bajo el sol, he leído este artículo en El Periódico sobre la Quinta del Biberón. Los muchachos recién adultos movilizados en el ’38 para defender lo que quedaba de la legítima República cuentan hoy con 85 años. Les deseo buena salud pero, por desgracia, en unos cuantos años ya no quedarán supervivientes de aquella época cruel y cruenta de nuestra Historia.

No voy a entrar ahora en juicios de valor; ni los quiero. Sólo resaltar las historias de unas personas que, como dice uno de ellos, se quedaron sin infancia y pasaron de golpe a la madurez.

La ilusión de una niña, la vitalidad de los 80 años

Esta entrevista, publicada hoy viernes en El Periódico (pinchad hoy, que mañana el link ya no funcionará), es, simplemente, maravillosa.

Maravillosa, ¿por qué? Porque Ana María Matute desnuda parte de su alma y habla de una infancia difícil, y de un espíritu indómito y rebelde que hace que, aun hoy, sepa tener la mirada entusiasta de un niño y una madurez difícil de encontrar hoy en día.

En otro orden de cosas, la viñeta de hoy de Ferreres viene un poco al socaire del post sobre incorrección política de Simbionte. Pinchad y reíd, que no es para menos. ¡Ah! si los mejores analistas políticos en la actualidad son los humoristas gráficos: mordidas certeras en una viñeta.

¿Te ahogan las deudas?

Eso te pregunta una voz ágil, dinámica, jovial, con ímpetu, en la radio. O en la tele. Siempre a primera hora, cuando, en una familia tipo (¿quedan familias tipo? ¿Qué significa eso, al fin y al cabo?), la persona que no va a trabajar se queda en casa. O no, igual está en el trabajo y le permiten usar auriculares (como es mi caso).

Ya sabes: tienes 3.000 euros disponibles en 24 horas, a devolver en n plazos comodísimos a un modesto… ¡23%! Por ejemplo, aquí. Los cálculos económics no han sido nunca lo mío, pero quien solicite este préstamo acabará devolviéndole a la compañía creditaria esos 3.000 euros… más 800 euros… ¿Sale a cuenta?

Bien, quizá en un momento puntual, sí. Pero lo que me da más miedo es el target al que apuntan: mujeres (desengañémonos: en este país aún sigue siendo la mujer la que acaba sacrificándose, pringando en casa. Cuánto nos falta hasta alcanzar la igualdad) que hacen malabarismos para gestionar el sueldo que entra en casa; familias con problemas acuciantes a los que los bancos no fían.

Ahora, he escuchado un anuncio donde otros nuevos targets son representados por actores que los conminan a solucionar sus deudas, agrupándolas todas bajo un mismo recibo, que ya ni sé qué interés puede alcanzar: se oye una mujer mayor, un inmigrante con acento magrebí, un joven muy joven…

¿Y por qué me da miedo? Al fin y al cabo, cada uno ha de ser responsable de sus gastos, se podría decir. Pues me da miedo el hecho de que, quien más quien menos, se ha tenido que meter en una hipoteca que, a día de hoy, se puede “zampar” el 50% de los ingresos mensuales de la familia, en un momento en que los intereses estaban muy bajos, excesivamente bajos. Una ligera subida arrastrará a mucha gente a sacar dinero de debajo de las piedras. Y, en la desesperación (como en el caso de los targets antes mencionados, los grupos que más fácilmente se pueden encontrar en esta situación desesperada), estas “ofertas” pueden parecer la panacea. Y hundirlos, o hundirnos, más en la miseria.

¿Es legal? Sí. ¿Es moral?