Yo he visto cosas que vosotros no creeríais…

He visto motos con piel de leopardo (esto sólo pasa en mi pueblo):


Oximorones comerciales (en auténtico e impactante auge):


Y deslices publicitarios no tan comerciales:

(perdón por la calidad de la imagen: ahí pone Ocaso. Accidentes para la mujer. Supongo que se percataron de la barbaridad y, actualmente, los anuncios rezan algo así como Seguros para la mujer)

Un jurel al jengibre (en el Machiroku), hermosamente presentado, que no se lo salta un galgo:


Y unos erizos de mar de-li-cio-sos (también en el Machiroku, ¿dónde si no?):


Esta tabla es de otro restaurante… que ahora mismo no recuerdo (Juanma, Pau, ¿sabéis de cuál se trata?):


Cosas para llevarse a la boca… para alimentarse, digo, con nombres “chocantes”:


El mal gusto hecho mueble (y no veáis la alegría que nos dio verlo salir por la puerta, junto con la … propietaria):


Un pueblo precioso (Palafrugell), pasto de la maquinaria especulativa inmobiliaria:


Y grandes ciudades, también (le doy dos telediarios a La Mina, que el Fòrum se les acerca a pasos de gigante, y nunca mejor dicho):


Cosas que se olvidan con un gran rom cremat en La Bella Lola (Calella de Palafrugell):


Después de un bello atardecer:


He visto resignación cuando podría haber habido indignación (este ha sido el año del “AVE que no emigra”):


Y ganas de diversión cuando deberíamos estar derrengados tras dos días de conciertos (esta ciudad es incombustible):


He visto pasar un año con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero ninguna de estas cosas se perderán como lágrimas bajo la lluvia, porque para eso se hicieron los blogs. Para el 2008 os deseo lo mejor para todos vosotros. Ya sabéis: mucha salud, mucho dinero, mucho sexo y poco trabajo, a ser posible.

¡Salud!